El mito del 'tiempo lo cura todo'
Una de las frases hechas más peligrosas de la cultura popular es que "el tiempo lo cura todo". Clínicamente, sabemos que esto es falso.
El tiempo, por sí solo, no cura nada; solo permite que te adaptes al dolor.
Si te fracturas un hueso y solo dejas pasar el tiempo sin intervención, el hueso se soldará mal, dejándote con una limitación permanente y un dolor crónico. Lo mismo ocurre con las estructuras emocionales.
Cuando un trauma, una pérdida o una crisis golpean nuestra vida, el paso del tiempo sin un proceso de reestructuración solo sirve para cronificar el síntoma. Desarrollamos mecanismos de defensa compensatorios que, si bien nos mantienen a flote, nos restan flexibilidad y vitalidad.
El verdadero trabajo no es esperar a que pase el dolor, sino intervenir de forma activa en la interpretación de los hechos, reordenando la estructura para asimilar la experiencia sin que esta gobierne nuestro presente.